El bardo suicida


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Star Wars

Realmente no hay mucho que se pueda decir sobre esta foto. Solo que seguramente ninguno de ellos se imaginaba el exito que tendria la historia que ellos estaban protagonizando.

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El mejor curriculum vitae en la historia

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Este hombre deberia de ser contratado en un puesto gerencial con un sueldazo solamente por como hizo su curriculum.

Diablos, quiero ser como el cuando sea grande


Ser friki es…

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Lamento diferir… Pero…

¿Que acaso los clavos, la corona de espinas y un titipuchal de latigazos no lograron penetrar el campo AT?

Entonces no es tan fuerte como nos lo han hecho creer… ¬¬’

Para los que no entendieron, AQUI esta la explicación

Cortesía de DANOLAS


Grandes personajes – Arthas Menethil


El príncipe Arthas Menethil nació de Lianne Menethil y Terenas Menethil II antes de la Segunda Guerra. El joven príncipe creció en un tiempo en el que las tierras de Azeroth eran devastadas por la guerra y la Alianza se desvanecía.

Como adolescente, Arthas fue entrenado en combate por Muradin Bronzebeard, el hermano del rey enano Magni Bronzebeard, y logró un buen uso de las espadas. Bajo la guía de Uther the Lightbringer, Arthas se volvió discípulo de Silver Hand (Mano de Plata) a la edad de 19. A pesar de su comportamiento precipitado, Arthas se convirtió en un guerrero renombrado. Uno de sus actos más famosos fue contraatacar un grupo de trolls de bosque atacandoQuel’Thalas desde Zul’Aman.

Fue durante este tiempo que Arthas conoció a la hija más joven de Daelin Proudmoore, Jaina. Al pasar los años, desarrollaron una relación romántica. Eventualmente, los estudios sobre la magia de Jaina en Dalaran y los compromisos de Arthas en Lordaeron los forzaron a mantenerse separados por largos períodos de tiempo. Los dos jóvenes decidieron mantener su fuerte amistad y olvidar el romance hasta que llegaran mejores tiempos para ellos.

Problemas empezaron en Lordaeron. Los orcos se liberaron de las prisiones, y había noticias de una plaga que contaminó las tierras del norte. Arthas y Uther fueron enviados a Strahnbrad a defender el pueblo de emboscadas de orcos. El joven príncipe venció al dragón negro Searinox para llevarle su corazón al enano Feranor Steeltoe para forjarlo en un orbe de fuego. Arthas utilizó este objeto mágico para asesinar al orco que lideraba las emboscadas.

Sin embargo, una amenaza más vil surgió en la forma de la plaga de los no muertos. Jaina fue enviada a unirse a Arthas, e investigaron la extraña plaga. Ellos pelearon un ejército de no muertos y un granero infectado de la plaga. Allí, se encontraron con el nigromante Kel’Thuzad en el pueblo de Brill, y lo persiguieron a Andorhal.

En el camino, Arthas y Jaina se detuvieron en Hearthglen, donde esperaban descansar. En lugar de eso, fueron advertidos del ejército de los no muertos que se acercaba. Arthas le ordenó a Jaina a encontrar a Uther y usar su ayuda, mientras él permanecía defendiendo el pueblo. Entonces, Arthas descubrió que la plaga no era solamente una forma de asesinar, pero de convertir a personas inocentes en creaturas no muertas. Los compañeros de Arthas apenas aguantaron, y fue cerca de la derrota cuando Uther llegó con refuerzos y salvó la aldea.

Mientras viajaban a Stratholme, Arthas conoció al enigmático profeta Medivh. Él le dio el mismo consejo que a Terenas, viajar a Kalimdor. Arthas discutió que su lugar estaba con su gente y juró que no los abandonaría. Jaina sugirió que el profeta podría tener razón, pero Arthas no le prestó atención y continuó a Stratholme.

Cuando llegó, Arthas encontró que el grano ya había sido distribuido y sabía que los de la aldea pronto se convertirían en no muertos. Él le ordenó a Uther y sus caballeros a matar al pueblo entero. Horrorizado, Uther se rehusó, diciendo que no seguiría tal orden ni siquiera si Arthas fuera rey. Proclamando que Uther había cometido traición, Arthas disolvió los Caballeros de Silver Hand. Muchos soldados se fueron con Uther, así como Jaina, mientras otros permanecieron leales a Arthas y se le unieron a asesinar al pueblo contaminado.

Mientras Arthas comenzaba a masacrar a los ciudadanos de Stratholme, lo encontró Mal’Ganis, quien estaba trabajando para reclamar las almas de la aldea. Arthas trabajó para destruirlas antes de que Mal’Ganis las alcanzara. Finalmente, Arthas demandó un combate final con el Mal’Ganis. Mal’Ganis se escapó, sin embargo, prometió verlo en Northrend.

Arthas lo siguió con algunas tropas. Llegaron un mes después en Daggercap Bay. Mientras buscaban un buen lugar para establecerse, Arthas se encontró con su buen amigo Muradin Bronzebeard, Al principio, Muradin pensó que Arthas estaba comandando un rescate para salvar a sus hombres, que habían sido atacados por los no muertos mientras buscaban la espada Frostmourne. Muradin y Arthas destruyeron un campo cercano de no muertos, pero aún no había señal de Mal’Ganis.

Mientras Muradin y Arthas buscaban a Frostmourne, un emisario de Lordaeron llegó en un zepelín. Traía órdenes de Uther y Terenas, instruyéndole a Arthas y sus hombres que regresaran a casa. Cuando Arthas regresó a la base, sus hombres se habían ido, y estaban llegando al bosque hacia los botes. Arthas no tenía intención de irse antes que Mal’Ganis fuera destruido. Con ayuda de algunos mercenarios, Arthas logró alcanzar y quemar los botes antes de que sus hombres llegaran. Cuando sus hombres llegaron, Arthas traicionó a los mercenarios, acusándolos de destruir las naves, y fueron asesinados. Arthas le dijo a sus hombres que ellos no tenían forma de regresar a casa, y la única manera de irse de Northrend era a través de la victoria.

Arthas pronnto encontró al Guardián, que trató de alejarlo de Frostmourne, aparentemente para su protección. El Guardián cayó, y Arthas y Muradin reclamaron su premio. Pero Muradin, leyendo la inscripción, se dio cuenta que la espada estaba maldita. Arthas le pidió los espíritus de la caverna que la espada fuera liberada de su fría prisión, proclamando que “pagaría cualquier precio” para salvar a su gente. Cuando el arma fue liberada, Muradin fue asesinado por un pedazo punzante de hielo, sin remordimiento de Arthas.

Con Frostmourne en su mano, Arthas venció a Mal’Ganis. Mal’Ganis le dijo que la voz que ahora escuchaba era la del Rey Lich. Sin embargo, Arthas le respondió que la voz le decía que destruyera a Mal’Ganis. Al matar al señor del terror, Arthas huyó al norte congelado, dejando sus tropas para defenderse así mismas. Arthas pronto perdió lo que le quedaba de cordura.

Arthas viajó a Lordaeron unos meses después, y el reino se alegró del regreso de su campeón. Arthas se arrodilló ante el trono de su padre, el rey Terenas. Sin embargo, Arthas se levantó y sacó a Frostmourne; y asesinó a su padre con la espada.

Arthas escapó de la escena y no se escuchó de él por semanas, y luego reapareció en la aldea de Vandermar por petición de su nuevo maestro, el Rey Lich. Allí, conoció a Tichondrius el Darkener, un señor del terror, como Mal’Ganis. Pensando que el señor del terror era Mal’Ganis buscando venganza, Arthas inmediatamente lo amenazó, sólo para descubrir que éste señor del terror había venido para felicitar a Arthas por sus acciones. Tichondrius explicó que la espada que él reclamó fue forjada por el Rey Lich, y que fue diseñada para robar almas, y que Arthas fue simplemente la primera que clamó.

Arthas reunió a los miembros del vil Culto de los Malditos que estaban escondiéndose en Vandermar, y fue ayudado por sus habilidades mágicas mientras viajaba a Andorhal, donde recuperó el cuerpo de Kel’Thuzad. Ésto trajo el fantasma de Kel’Thuzad, y secretamente le decía a Arthas que no confiara en los señores del terror.

Los restos de Kel’Thuzad estaban muy descompuestos y necesitaban ser llevados al Sunwell en Quel’Thalas para ser revividos. Tichondrius envió a Arthas a recuperar la urna mística, que podía ser utilizada para tranportar los restos de Kel’Thuzad. Sin embargo, la urna la guardaba los Caballeros de Silver Hand. Arthas mató a dos paladines, Ballador el Fuerte y Sage Truthbearer, quienes condenaron la traición de Arthas. Luego se encontró con Uther, que le explicó que la urna contenía las cenizas de su padre, las del rey Terenas. Arthas asesinó a su mentor, y tomó la urna. Abandonando los restos de su padre, los reemplazó con los de Kel’Thuzad, y empezó un largo viaje a Quel’Thalas.

Arthas encontró resistencia de los elfos, liderados por la Ranger-General Sylvannas Windrunner. Conduciendo sus fuerzas ante su ejército de no muertos, él arrinconaba a su gente hacia la destrucción de Silvermoon. Sylvanas trató de advertir a la capital elfo de la llegada del Azote, pero Arthas destruyó sus campos y asesinó a la Ranger-General. Para hacerla pagar por su insolencia, Arthas corrumpió su espíritu elfo, transformándola en una horrenda forma y esclavizándola a merced del Rey Lich, forzándola a asesinar a su propia gente.

Arthas aniquiló Silvermoon y utilizó el Sunwell para traer a Kel’Thuzad a la vida renacido como un Lich no muerto. Mientras el par viajaban a Alterac, Kel’Thuzad explicó la “Segunda Invasión” y los planes del Rey Lich y el Azote. Kel’Thuzad estaba en Alterac para destruir un campo de los orcos del Clan Blackrock que habían tomado el control de la puerta infernal, con la que el Lich hablaría con el lord demoniaco Archimonde. La Scourge destruyó a los orcos, y después de que Kel’Thuzad recibió órdenes de Archimonde, se fueron a la ciudad de los magos, Dalaran. Archimonde les dijo que adquirieran el libro de Medivh, que le permitiría a Kel’Thuzad convocar a Archimonde a Azeroth.

Arthas fue visto unos meses después en Kalimdor, donde Tichondrius estaba usando poder arcano del Cráneo de Gul’dan. Arthas le dijo al recientemente liberado cazador demonio Illidan Stormrage cómo reclamar los poderes del cráneo como suyos, y podría destruir a Tichondrius. Illidan aceptó su plan y Arthas desapareció otra vez.

Archimonde dejó un trío de señores del terro detrás en el jardín del las ruinas del palacio de Lordaeron para asegurar que la nación permaneciera bajo control, y vigilar a los servidores de Ner’zhul. Ésto cambio varios meses después, cuando Arthas regresó para reclamar su trono. Él amenazó a los señores del terror, que inmediatamente escaparon, y luego llamó a Sylvannas y Kel’Thuzad a su lado. Juntos aplastaron los refugios humanos existentes en el área. Durante la batalla, Arthas sufrió ataques de dolor muy serios, y sintió al Rey Lich llamándolo. A pesar de sus poderes reducidos, Arthas peleó hasta que los últimos humanos fueron asesinados.

Poco sabía Arthas que el poder del Rey Lich se había reducido tanto hasta el punto que no controlaba a Sylvannas. En secreto, ella atendió a una reunión con tres señores del terror (Varimathras, Balnazzar y Detheroc que le dijeron que el poder del Rey Lich se desvanecía, y que era tiempo de buscar su venganza.

Arthas fue emboscado en la ciudad capital, y fue forzado a colectar a los leales que encontrara y pelear a los señores del terror, que incluía a la poderosa abominación Bloodfeast (Festín de Sangre). Mientras llegaba a los límites de la ciudad, fue salvado por un conjunto de banshees, que le dijeron que Sylvannas las había enviado parra enviarlo lejos de manera segura. Sin embargo, cuando se acercaron a un punto vacío en el bosque, Sylvanas atacó a Arthas, que disparó una flecha paralizante. Kel’Thuzad la persiguió, pero el Rey Lich le dijo a Arthas que regresara a Northrend, porque fuerzas querían destruir el Trno de Hielo.

Inmediatamente, Arthas preparó su flota y se fue a Northrend, dejando a Kel’Thuzad detrás para vigilar Lordaeron.

Tres meses después, Arthas aterrizó en la costa de Northrend, e inesperadamente fue atacado por elfos de sangre liderados por Kael’Thas Sunstrider, hambriento de venganza por la destrucción de su reino. Arthas fue salvado por Anub’arak, el antes rey de Azjol-Nerub. Kael le advirtió que aunque la emboscada preliminar falló, la principal no sería fácilmente derrotada.

Arthas se preocupó que Kael podía tener razón, y que nunca llegarían a Icecrown antes que Illidan Stormrage, pero Anub’arak pensó de manera diferente. Él sugirió que fueran al reino destrozado de Azjol-Nerub. Arthas aceptó ya que no tenía más opciones.

Anub’arak sugirió emboscar a Sapphiron, un dragón azul y sirviente de Malygos, equipándose de los tesoros del dragón. No sólo asesinaron al dragón, pero Arthas utilizó el poder que le quedaba para traer a Sapphiron de vuelta a la vida como sirviente del Azote.

Cuando llegó a las puertas de Azjol-Nerub, Arthas fue atacado por enanos, que revelaron ser seguidores de Muradin que quedaron cuando su líder murió. Arthas no sólo peleó con los enanos, también con los sobrevivientes nerubianos, mientras se acercaba al Reino Araña. La ayuda de Anub’arak era invaluable, que ayudaba a Arthas en trampas en las que podía haber muerto.
Arthas y Anub’arak enfrentaron a los Faceless Ones (Los Sin Rostro), una raza poderosa y vil que se creía que sólo existía en leyenda. Arthas y Anub’Arak lograron vencerlos, y también vencieron al Forgotten One (El Olvidado).

Cuando llegaban al Reino Superior, un terremoto colapsó la parte del pasaje en donde estaban, separando a Anub’arak de Arthas. Arthas tuvo que esquivar muchas trampas para llegar hasta donde Anub’arak. Cuando escalaban Azjol-Nerub, el Rey Lich contactó a Arthas una vez más, y le explicó que estaba perdiendo su poder, porque había una rotura en el trono de hielo, y la energía se salía. Ner’zhul llenó a Arthas de poderes, sabiendo que los necesitaría en la próxima batalla.

Para cuando finalmente llegaron a la superficie, ellos inmediatamente pelearon con las fuerzas de Illidan. Los naga de Vashj y los elfos de sangre de Kael los atacaron. Arthas, con la ayuda de Anub’arak, pelearon con las fuerzas y mágicamente activaron cuatro Obeliscos de Icecrown alrededor del glaciar, abriendo las puertas al Frozen Throne. Sin embargo, Illidan Tempestira estaba esperándolo.

Después de una corta pero intensa batalla, Illidan inadvertidamente se dejó al descubierto y Arthas tomó ventaja de esto, abriendo el pecho del cazador con Frostmourne. Illidan colapsó en la nieve, mientras Arthas se dirigía a las puertas de Icecrown.

Arthas subía las escaleras del glaciar hacia su destino, y escuchaba las voces de los que eran antes sus amigos en su mente. Escuchó a Muradin Bronzebeard, Uther, y Jaina llamándolo, pero él los ignoró. Finalmente llegó, y ahora sólo una voz le hablaba, Ner’zhul:

Regresa la espada… completa el círculo… ¡libérame de esta prisión!

Arthas enterró Frostmourne en la prisión del Rey Lich, y el Frozen Throne explotó. Con el casco de Ner’zhul a sus pies, Arthas lo recogió, y se puso un objeto extremadamente poderoso en su cabeza.
“Ahora,” decía la voz de Ner’zhul en su mente, “¡somos uno!”

En ese momento, los espíritus de Ner’zhul y Arthas se convirtieron en un único ser, tal como el Rey Lich lo había planeado.

Icecrown se derrumbó, y sólo quedó una pequeña estructura. El Rey Lich se sentó silenciosamente en su trono destrozado, mirando su nuevo reino, como una estatua, y esperó…

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El Rey Lich

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8-bit Fatality

Desde siempre hemos visto como los heroes de los videojuegos se abren camino para llegar hasta el final de su misión sin que nada ni nadie se interponga en su camino. ¿Pero alguna ves se han puesto a pensar en lo que realmente involucra que Mario caiga encima de un goomba o que Kirby se coma a algun enemigo?

Ahora, gracias a este artista nos podemos dar una mejor idea de como es que los heroes hacen su trabajo.


Otras versiones de La Última Cena

La Última Cena (en italiano, Il cenacolo o L’ultima cena) es una pintura mural de Leonardo da Vinci ejecutada entre 1495 y 1497,1 2 la cual se encuentra actualmente en la pared sobre donde la pintó originariamente; en el refectorio del convento dominico de Santa María de las Gracias en Milán, Italia.3 Desgraciadamente, su empleo experimental del óleo sobre yeso seco provocó problemas técnicos que condujeron a un rápido deterioro hacia el año 1500 lo cual provocó numerosas restauraciones en la magnífica obra.[a]2 3 4 Para muchos expertos e historiadores del arte, La Última Cena de Leonardo es considerada como la mejor obra pictórica del mundo,5 por esa razón, Desde 1726 se llevaron a cabo intentos fallidos de restauración y conservación.

Debido a la fama de esta obra de arte, se han hecho muchas parodias, algunas muy buenas, otras no tanto, aunque siempre haciendo referencia a personajes populares dentro de la cultura. He aqui algunos ejemplos.

La última cena de los X-Men

La última cena zombie

La última cena de Quentin Tarantino

(Una de las mejores)

La última cena de Super Smash Bros. Brawl

La última Lan Party

La última cena de Dilbert

La última cena de MonEsVol

En mi opinion, esto es lo que de verdad sucedio, solo que Jesus fue en representación de MonEsVol. ¡¡¡ Ramen hermanos !!!

La última cena de Star Wars

La última cerveza en el bar de Moe

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Ser friki es…

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Lo peor de todo es que muchos nombres que se han llegado a utilizar para personajes asi vienen de la biblia…

Cortesia de danolas


Una vez mas… Alguien debe morir por esto

Definitivamente, esto ya es demasiado…


Mi pequeño pony

Cortesia de Mari Karurinen nos llegan estas estupendas versiones del pony mas odiado de todos los tiempos.

Mi pequeño fauno

Mi pequeño He-Man

Mi pequeño Darth Vader

Mi pequeño Edward manos de tijera

Mi pequeño Joker

Mi pequeño Cthulhu


Estupidos viajes en el tiempo…

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Lo peor de todo es que esto solo genera mas preguntas…

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